Se acaban las vacaciones; el verano, que es la primavera del mediterráneo, esconde el secreto de lo efímero y el eterno retorno, que hace que las cosas sean más bellas por desearlas más.En mi caso son los ensayos interminables sudando, y su considerable energía respecto a los de invierno, los caprichos auditivos (Varg Vikernes en noviembre, Mad Profesor en agosto), y las ensaladas ligeras. La banda sonora ideal para estas fechas, como guinda al pastel de helado que han sido las vacaciones, para mi son sin duda PHOGO.
Menos es más, y si ya le has sacado todos los sonidos a tu pedal de efectos, busca otro modo de hacerlo. Ellos ya no miran a ANTI-CIMEX ó KAAOS (punalazo) sino que sorben directamente de los vinilos de King Tubby (Guerrao). Pero con PHOGO da igual, ellos arremeten con un riff más o menos sencillo, cuelan el sintetizador y la melodía y el batería intenta seguirlos, se paran, el bajista saca armónicos de dónde no los hay, repite más lento, más lento, y todo esta sucio y mugriento, e improvisado, y me encanta.
(LëPask)





